sábado, 18 de octubre de 2008

LETRILLA DE UNA CANCIÓN DE GUERRA

Déjame que me vaya,
madre, a la guerra.
Déjame, blanca hermana,
novia morena.
Déjame.

Y después de dejarme
junto a las balas,
mándame a la trinchera
besos y cartas.
Mándame.


Miguel Hernández

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